Ya sé, las migrañas son por escuchar todo el día mucha música con la que no estoy de acuerdo. En el estudio somos unos quince y el nuevo dj a cargo trata de ser equitativo. Por eso pasea por temas de la insoportable Julieta Venegas o Maná, si tengo algo de suerte pone Björk, The Smiths o CocoRosie y días como hoy, en los que llego al punto máximo de desesperación auditiva cuando nos tortura durante horas con discos enteros del estilo de The Cramberries o Avril Levigne . El estudio es grande, el volumen al mango y los parlantes tan cerca mio que puedo tocarlos estirando el brazo. Ya no sé que hacer y pedir que cada uno escuche su propia música con auriculares, aunque ideal, quizás resulte muy antisocial.