domingo, 30 de marzo de 2008

Santa Fe y Juan B. Justo.


Es la esquina que más detesto de la ciudad. La combinación de semáforos desde que salgo de mi casa hasta que llego a ese cruce hace que indefectiblemente me toque en rojo. Es el momento en el que trabo las puertas y cierro las ventanillas. En el instante en el que los autos frenan , un ejercito de al menos siete limpiaparabrisas hace su ataque empezando por los autos de adelante, tirando el jabón líquido antes de que puedas decirles que no.
Hace un tiempo atrás como no tenía monedas, grité quizás más de lo habitual: no! no! No tengo monedas, no me limpies, no!, al compás del golpecito sobre el parabrisas del lado de adentro. Cuando terminó su trabajo, ni siquiera me miró y dibujó con la punta chorreante de espuma y tierra un corazón en la ventanilla y me dejó ir. Me había parecido un gesto tierno y dejé la huella un tiempo largo acompañándome. Ayer pasé de nuevo y el tipo volvió a hacer exactamente lo mismo.
Tengo la desagradable sospecha que no soy la única a la que regala corazones de jabón, por eso esta vez ni bien el semáforo se puso en verde, bajé la ventanilla y lo borré.

3 comentarios:

una bruja que dibruja dijo...

bellas fotos!me gustó tu sitio colega!te dejo un saludo

mechiz dijo...

si .. no es la mejor esquina...
besos!

Anónimo dijo...

me encantan tus historias acompañadas de fotos o tus fotos acompañadas de historias...